Tus ojos
esos que me atrapan y no puedo
dejar de mirarlos.
Se clavaron como daga en mi pecho,
me desarmaron por completo y
me cautivaron sin derecho.
Eres una droga que no daña,
que me atrapa, que no engaña.
Me siento desnudo ante tus ojos,
me acurruco en su brillo,
ante ellos soy como un chiquillo.
Vaivén
Me vi cautivado en tus ojos de miel,
en tu belleza, esa que se refleja en tu
sonrisa,
y que hace mis ideas estremecer.
He visto en tus labios un beso prohibido,
el fuego apasionado del perfume de tu
cuerpo
que envuelve mis pensamientos,
mientras me pierdo en el brillo profundo
de tu mirar.
Y así, te robe unos versos nacidos en tu
encanto,
en el vaivén encantado de tus labios,
en el aroma exquisito de tu cuerpo.
Me convertí en el viento acariciando tu
rostro,
he imagine mis brazos abrazando tus
miedos.
Eres el delirio presente en cada verso,
el anhelo prendido al recuerdo de tu voz;
eres el sueño tardío,
fuerza inagotable, pasión infinita.
Libre para Amarte
El día menos pensado,
cuando todo era silencio,
apareciste en mi vida
como luz entre el invierno.
Traías en tus ojos
la promesa del universo,
y en tus manos la certeza
de que todo era eterno.
Te esperaba sin saberlo,
en cada sueño, en cada intento,
como Saturno guarda estrellas
para alumbrar los cielos.
Cuando llegaste tú,
el tiempo se detuvo,
mi mundo se llenó de ti,
de tu voz, de tu susurro.
No hay distancia ni razón,
solo el latido y la emoción,
porque mi vida comenzó
cuando llegaste tú.
Hoy entiendo que el destino
es un puente entre dos almas,
que la espera no es castigo,
es la forma en que se abraza.
Tus palabras son refugio,
tu sonrisa es mi esperanza,
y en tu piel encontré
la eternidad que me faltaba.
Si el universo se apaga,
si el tiempo se nos acaba,
seguiré buscándote
en cada estrella que me llama.